Andrés Felipe Amador, el campeón de la paz

Andrés Felipe Amador, el campeón de la paz

Andrés Felipe Amador, es un karateca bolivarense, que con solo 17 años, ya se encuentra en la élite de este deporte a nivel departamental, siendo poco, hace cinco años integra la Selección Colombia de karate, con la cual ha conseguido grandes resultados, al igual que en la Selección Bolívar, con la cual está hace ocho años. Sin embargo, hay algo que lo hace aún más exitoso, y es su pasión por alcanzar la paz, que se hace evidente en su iniciativa “Karate para la Paz”.

“Practico karate desde los 4 años, es decir,  hace 13 años, siempre me llamó la atención, mi papá me apoyó buscando ese deporte que se acomodara a mis gustos, comencé practicando fútbol, natación, pero me gustómás el karate”, contó el deportista.

Andrés es estudiante de psicología en la Universidad Nacional Abierta y a Distancia, –UNAB- en la cual cursa segundo semestre, esto debido a que su constante traslado hacia otros países para competir, no le permite cumplir presencialmente con sus compromisos académicos, pero tampoco los evade, terminó el colegio a los 16 años, estudió en Los Salesianos pero se graduó también en  UNAB.

Lleno de Juventud, pero también de títulos

Recientemente Amador estuvo en el Panamericano de Argentina, donde se ganó la clasificación directa al Mundial de Tenerife- España, quedando en el podio. Actualmente, Andrés está en el ranking mundial entre los cuatro primeros del mundo.

En su palmarés, Amador guarda un podio en un torneo Centroamericano, doble podio en Panamericano, podio en un campeonato Sudamericano, campeón de los intercolegiados 2015, y 15 veces campeón nacional en las diferentes categorías que ha participado. Además, el deportista recuerda su participación en la Copa Mundo en Croacia, y espera con ansias el  Mundial en España.

Creador de la iniciativa Karate para la Paz

Andrés Felipe Amador, recibió un reconocimiento de Coldeportes como deportista integral por su proyecto Karate para la Paz. Este joven se siente comprometido con el tema de la paz en el país, y ha ido a diferentes instituciones educativas de Bolívar a promover la paz a través del deporte.

“Esto Comenzó como una iniciativa personal, cuando era más pequeño me hacían bulliyng en el colegio, incluso después llegue yo a hacer matoneo, pero me di cuenta que el camino correcto hacia la sana convivencia no es la violencia, todo lo contrario, es el respeto, respetar las diferencias, todos los valores que nos enseñan en la casa, y presentarlos a la sociedad, con el deporte me he dado cuenta que los deportistas no solo somos generadores de medallas, también somos personas que producen alegrías, satisfacción, celebramos las victorias juntos, el deporte forma esa paz que tanto necesita Colombia, es responsabilidad de nosotros los deportistas”, mencionó el joven de 17 años.

La iniciativa comenzó hace cuatro años, con apoyo de sus padres, y ya cuenta con el respaldo de Coldeportes. El programa abarca tanto temas deportivos como sociales, con el objetivo de llevar un mensaje de no violencia a través de la disciplina deportiva. “Involucramos eso en los que han sido víctima del conflicto, los vinculamos al deporte, hemos recuperado varias personas a través del deporte”, indicó.

La campaña se llevó a cabo primeramente en los colegios, pero con el proceso de paz que inició en Colombia, decidió expandirla a los barrios de Cartagena, incentivando a los jóvenes a que salgan de toda practica entre pandillas y se animen a practicar Karate u otro deporte, no obstante, el programa se ha extendido a todo el departamento, a nivel local, lo integran seis deportistas, un psicólogo, una trabajadora social, una terapeuta y un coordinador de comunicaciones.

La anécdota con el sobrino del papa Francisco

Andrés, cuenta que Siempre aprovecha los viajes para buscar personas que se vinculen a su campaña, y fue en esa búsqueda que se encontró con una gran sorpresa, que para él, lejos de ser casualidad, fue una conexión de paz, entre dos personas que la anhelan.

“Me puse a buscar en la sala de espera del aeropuerto, a personas que quisieran unirse a la campaña, me llamó la atención un señor sencillo que estaba leyendo un libro del papa Francisco, yo me le acerqué y le comenté sobre la iniciativa y él me dijo que era sobrino del papa, me mostró las fotos, las evidencias y comprobé que era cierto, cogimos el mismo vuelo y le tocó al lado mío precisamente, era algo que tenía que pasar, él quedo muy contento y todavía sigue apoyando esta campaña, me mantengo en contacto con él, quiere que viajemos a Argentina y Roma a seguir proponiendo este proyecto”, dijo Amador.

Metas a corto, mediano y largo plazo

“Como meta principal a corto plazo, el Mundial a Tenerife España, es mi primer mundial juvenil, espero tener una excelente participación para terminar dentro de los tres primeros del ranking mundial, ya que estoy en el cuarto puesto, a mediano plazo ser profesional sub 19, ya estoy en ese proceso, el año que viene será de preparación para el 2019 ya entrar con más seguridad, a jugar el papel en los Juegos que se llevarán a cabo, y a largo plazo, entrar en proceso de Juegos Olímpicos, en Tokio 2020, ya estoy en reserva olímpica”, sostuvo el deportista.

El mensaje para los jóvenes

“Cualquier deporte que escojan que sea su estilo de vida, va a cambiar muchas cosas, les va a permitir ver el mundo de otra manera, deben practicarlo con alegría y emoción, que les guste y lo sientan, que sueñen en cosas grandes, que no se limiten y se esfuercen”, aconsejó.

Andrés Felipe Amador es sin duda el campeón de la paz, en medio de la competencia, la palabra miedo no existe en su diccionario, y a través del deporte, espera ser pieza fundamental para seguir construyendo la paz en Colombia. Es este joven, un atrevido, que ha desafiado a la juventud actual, demostrando que la edad es solo un número, y que sin importar a lo que te dediques, tienes algo para aportar por el país. En medio de títulos y reconocimientos a raíz de su talento, nace también un luchador que está dispuesto a darse golpes con la violencia, usando la paz, como su cinturón de karate.