David Ferreira, de la pobreza al triunfo

David Ferreira, de la pobreza al triunfo

El 9 de agosto de 1979, nació David Arturo Ferreira Rico, criado en el barrio San Martín de Santa Marta, ubicado en la zona norte de la ciudad, al lado de la Sociedad Portuaria y del popular barrio llamado Pescaito, donde habita una comunidad de pescadores que día a día se ganan la vida con el sudor de su frente, para sacar a sus familia adelante.

En un lugar lleno de alegría y entusiasmo, Ferreira se acostumbró a ver como la comunidad pesquera luchaba para superarse todos los días de la extrema pobreza en la que han sido criados, pero luego de marcar toda una historia llena de triunfos en el futbol profesional, el volante creativo de Real Cartagena asegura sentirse orgulloso de ser embajador del barrio San Martín.

“Por mi familia y mi barrio San Martín desde hace 20 años que dedico mi tiempo a una de las pasiones de la comunidad, jugar al fútbol “, dijo sin rodeos un jugador histórico del fútbol colombiano.

En el  segundo semestre de este año, justo cuando iniciaba el Torneo Águila II, Cartagena recibía una gran noticia, aquel chiquitín que fue pieza fundamental para el ascenso de Real Cartagena en el año 1999, acordaba con la directiva auriverde su regreso al club, y desde ese momento se convirtió en la inyección de experiencia que necesitaba el equipo, para buscar un nuevo campeonato de segunda división, con el objetivo de subir a la máxima categoría.

La llegada de David para muchos fue una sorpresa, teniendo en cuenta que el futbolista samario tiene 38 años de edad, y para las personas que a lo mejor no lo venían siguiendo, su estado físico y rendimiento no iba a ser el mejor. Sin embargo, las buenas actuaciones que ha demostrado desde que se puso la número 10 del elenco heroico, han permitido que tal vez el 10% de cartageneros que no creía en él, hayan tenido que retractarse. Ferreira volvió, está brillando, y contó a Política Heroica un poco de sus capítulos llenos de historia en el deporte.

“Físicamente me siento bien, como verás los partidos me entrego al máximo siempre lo he dicho, no vine de vacaciones a Cartagena, vine a dar todo de mí y estamos en finales. Me gusta entrenarme bien, comer saludable y siempre tener un objetivo claro, tengo como meta a corto plazo quedar campeón con real Cartagena”, mencionó Ferreira.

Se fue como un prospecto, volvió como un diamante

David Ferreira debutó en el año 1997 con la camiseta de Expreso Rojo, equipo que en ese entonces hacía las veces de local en Cartagena, no obstante, en 1999 se convirtió en jugador de Real Cartagena, consiguiendo su primer título, con 20 años de edad, condujo a los auriverdes a la máxima categoría del balompié colombiano.

El talento de Ferreira provocaba el indeseable pensamiento del pueblo cartagenero, “pronto tendrá que irse a un equipo más grande”, y fue así, en el año 2000 se convirtió en nuevo futbolista del América de Cali, club en el que brilló y se consolidó como uno de los mediocampistas más valiosos de Colombia.

Desde su llegada al cuadro escarlata, David comenzó a coleccionar los títulos de la Primera División del  fútbol colombiano, campeón durante tres años consecutivos, en el 2000, 2001 y 2002. Fue a raíz de sus buenas actuaciones en el conjunto caleño que se ganó su cupo en la Selección Colombia de mayores, siendo parte del equipo campeón de la Copa América 2001, la única coronación con la que cuenta el combinado nacional en toda su historia.

“Para mí todos los títulos son importantes, los recuerdo siempre, cuando comencé mi carrera y ascendí con real Cartagena, también fueron importante los títulos con América de Cali, uno valioso fue ganar la Copa América con mi selección Colombia de mayores, también cuando quedé mejor jugador de la MLS con Dallas, ósea si me habla de títulos importantes todos pero me quedo con el de la Selección Colombia. Fue importante para nosotros y mi país”, indicó el diez.

Cuando Ferreira comenzó a jugar fútbol, llegó a Cartagena con un amigo, sin dinero, luego de haber vivido una infancia dura y sin muchas oportunidades para salir adelante, pero quién iba a decir, que aquel chico que compraba hueso en el Mercado para cocinar y almorzar sopa, iba a terminar incluso coronándose campeón en Arabia Saudita, con el AL Shabbab, en el año 2008.

Antes de partir al medio oriente, la figura de Real Cartagena había tenido una gran participación con Atlético Paranaense, un club reconocido de una de las ligas más importantes de Sudamérica, como lo es la brasilera. En el país donde nacieron jugadores que son leyenda como Ronaldinho, Ronaldo, Rivaldo o Kaká, Ferreira jugó desde el año 2005 al 2008, luego de haber terminado sus capítulos llenos de gloria en América de Cali. Fueron tres años donde se ganó el cariño de toda una hinchada, algo que logró en todos los clubes donde ha jugado.

En total, son siete títulos a nivel de clubes los que ha logrado este fantástico jugador, además de los trofeos anteriormente mencionados, el futbolista cafetero logró coronarse nuevamente en la Liga de Colombia, pero esta vez cuando defendió los colores de Independiente Santa Fé, en el año 2014. Ahora bien, su regreso a América era inminente, y en un momento de crisis que vivía el club rojo, azotado en la Segunda División de Colombia, volvió para ascender con los escarlatas en el año 2016.

De 2009 a 2013, el samario tuvo un gran paso por Estados Unidos, portando la camiseta del Dallas, club en el cual fue elegido como mejor jugador de la Major League Soccer en el año 2010, siendo incluido también en el once ideal de esta competición.

En estos momentos, cuando ha jugado nueve partidos en su regreso a Real Cartagena, el volante acumula tres goles y grandes presentaciones como líder del conjunto dirigido por José Fernando Santa. Es David Ferreira, una joya que se fue cotizando con el tiempo, y que a base de sudor, talento y esfuerzo, pudo entrar en la historia del fútbol colombiano, y le da la oportunidad a los cartageneros  de verlo jugar nuevamente en el estadio Jaime Morón. “La pase duro, pero gracias a Dios las cosas se me dieron”, dijo Ferreira Rico.

Su segundo apellido es Rico, pero la pobreza por la que pasó en la infancia se encargó de anular el significado que esta denominación podría dar a su estilo de vida, sin embargo, ya Dios tenía un propósito escrito para el mediocampista, rico en humildad, en talento y experiencia, que a base de trabajo ha podido experimentar oportunidades económicas más avanzadas.

“Dios quiera todos nos salga bien, quiero mucho esta ciudad y estoy agradecido con todos los cartageneros, en la calle siento el cariño y el respeto hacia mí, ojalá les podamos dar ese ascenso”, finalizó Ferreira.

El jugador diferente que vende las entradas, y que con pases milimétricos se ganó el cariño de muchas hinchadas. ¿Y quién dijo que es imposible superarse?