El azúcar refinada, ¿por qué tan adictiva?

El azúcar refinada, ¿por qué tan adictiva?

Por: Ana Robinson

Estamos en el sigo XXI, para mí, denominado como el siglo del azúcar y de los alimentos altamente procesados. En nuestros hábitos de consumo diarios la mayoría de las personas incluimos y consumimos este ingrediente en casi todos los alimentos que se encuentran en el mercado. Sin embargo, te has preguntado alguna vez ¿Qué es? ¿De dónde proviene? ¿Cómo es su proceso de elaboración? Y más aún, ¿cuáles son los efectos reales que ocasiona en nuestro organismo?

La azúcar refinada, o azúcar común, también conocida como sacarosa, es un carbohidrato que hace parte del grupo de los carbohidratos simples, que en su mayoría de obtiene de la caña de azúcar y se caracteriza por proporcionar a los alimentos un sabor dulce otorgando otras características como textura y mejor conservación de los alimentos, sin embargo, este en particular carece de un buen valor nutricional, es decir, que no tiene un aporte de nutrientes benéficos para nuestro organismo.

Si bien, el excesivo consumo de azúcar tiene distintos efectos negativos en nuestra salud, el más común de ellos es la liberación de dopamina (neurotransmisor que provoca querer más de cualquier sustancia o alimento que produzca placer, también produce bajo rendimiento del cerebro ya que los procesos de memorización y aprendizaje tienden a ser muchísimo más lentos, a su vez reduce la sensación de saciedad ya que activa las zonas de placer del cerebro lo que disminuye la sensación de estar satisfecho posterior al consumo de alimentos y esto estimula una mayor sensación de ansiedad o de querer comer más. También está muy relacionada con acelerar el envejecimiento ocasionando que se disminuya el colágeno (proteína que proporciona un aspecto saludable y juvenil a la piel) y por supuesto el aumento de peso incrementando los riesgos de obesidad y de Diabetes tipo 2 ocasionando daño a los tejidos ya que acelera el proceso de oxidación de las células y esto puede contribuir a la aparición de enfermedades hepáticas, insuficiencia renal, enfermedad cardiovascular, entre otras.

Cabe aclarar que la glucosa o azúcar en nuestro cuerpo tiene un papel fundamental en la funcionalidad de órganos como el cerebro y músculos junto a todo el organismo en sí, ya que es una de las mayores fuentes de energía que tenemos; sin embargo, es importante obtener este aporte de azucares de manera adecuada, controlada y saludable a través de carbohidratos complejos como avena, arroz integral, papa, yuca y frutas enteras sin procesar, por lo tanto es primordial no restringir de nuestra dieta ya que al eliminar esa fuente de energía estaríamos ocasionando distintos síntomas como debilidad, temblores, perdida de la conciencia e incluso desmayos como consecuencia de una disminución en nuestros niveles de azúcar.

Dado que cada día aumentan más las tasas de obesidad, sobrepeso y diabetes tipo 2 asociadas a una alta ingesta de azucares, hoy en día se han creado campañas con iniciativas encaminadas a la disminución del consumo de alimentos procesados con elevado contenido de azucares lo cual ha permitido tener un impacto positivo en la población ya que como consumidores cada día estamos más alertas y consientes de los efectos que producen.

Todo esto ha ocasionado que las industrias alimentarias replanteen el aporte nutricional de sus productos y se vean en la necesidad de ofrecer un producto más saludable y equilibrado con un aporte de azúcar que no sea superior a dos dígitos y sobretodo que no tenga azúcar escondida como los famosos “sugar free” o productos “light” donde emplean nombres distintos como (jarabe de maíz, jarabe de malta, glucosa, maltodextrina, melaza entre otras) al azúcar. Hoy en día existen muchas opciones en el mercado como sustitutos del azúcar (edulcorantes) como la stevia natural en hoja la cual es muy buena para aquellas personas a las cuales se les dificulta no sentir el sabor dulce en algunas preparaciones.

Recuerda el consumo de azúcar consumido en cantidades muy controladas y mínimas dentro del contexto de una dieta completa y equilibrada junto con una vida muy activa es un componente que te garantizara una buena calidad de vida; si eres diabético debes consultar con un profesional experto en nutrición que te ayudara a reajustar tu consumo de azucares diarios en base a tus requerimientos nutricionales y estado nutricional.