El nuevo alcalde de Cartagena debe atender la alta demanda de parqueaderos

El nuevo alcalde de Cartagena debe atender la alta demanda de parqueaderos

Cartagena es una ciudad que se ha desarrollado en los últimos años a pasos agigantados en los diferentes ámbitos de la sociedad. Sin embargo, el crecimiento ha acelerado desordenadamente y en la mayoría de los casos sin una planeación adecuada para contrarrestar las consecuencias de ello. Tal es el caso del parque automotor para lo que el Distrito tiene estrategias y estructuras casi nulas en temas de malla vial y parqueaderos a lo largo y ancho de la ciudad.

En los últimos 16 años, el parque automotor se incrementó en un 125% y según cifras   del Departamento de Tránsito y Transporte DATT, la ciudad contaba con107.741 vehículos matriculados en Cartagena con vigencia al año 2017, sumándole a ese número los vehículos que transitan en las vías de la ciudad diariamente con registro de otras jurisdicciones del país, como la gran cantidad de ciudadanos que se trasladan desde sus viviendas en los municipios cercanos, como Turbaco, hacia sus lugares de trabajo.

¿Y será que la ciudad alberga suficientes espacios para el parqueo de estos vehículos? La respuesta efectivamente es no. Las edificaciones comerciales en muchos casos no se han construido con los lineamientos que exige la ley y el Plan de Ordenamiento Territorial POT. Sectores como el barrio Santa Lucía, donde se concentra gran parte de la actividad de la salud, varios de estos centros hospitalarios no cubren la demanda de parqueaderos. O el incremento considerable de las viviendas tipo VIP o VIS las cuales de acuerdo a la Ley de Vivienda 1537 de 2012 tienen un tope máximo de 70 SMLV y 150 SMLV respectivamente, por lo que ofrecen un número minúsculo de zonas de parking y los propietarios, quienes en su mayoría hoy día ya cuentan con carro o tienen acceso a un crédito bancario para poder comprarlo, les toca hacer uso de las calles públicas obstruyendo el paso vehicular.

Otra de las zonas que sufre el flagelo de los problemas con la movilidad en la ciudad es el Centro Histórico. Justamente en este sector donde confluyen un gran número de actividades comerciales, laborales, educativas y administrativas es donde existen los principales parqueaderos públicos del Distrito. Sin embargo, se encuentran concesionados a operarios que establecen tarifas adrede sin ningún tipo de control de las autoridades y que terminan por afectar al usuario quien siente el incremento en su canasta familiar. En estos lugares se cobra el uso del espacio por hora en un valor que oscila entre los $2.800 y los $4.000. Según esto, un día de parqueo cuesta alrededor de $20.000, a la semana serían $100.000 y al mes, más o menos $450.000.

Por esta razón, los usuarios optan por dejar sus vehículos en parqueaderos no formales en las vías públicas, lugares atendidos históricamente por cuidadores a quienes los usuarios le entregan la propina que deseen y en muchos casos les entregan sus llaves con confianza y éstos se encargan de moverlos según la necesidad del espacio o buscarles un lugar que sí esté disponible. Porque es común que a penas llegan las once de la mañana sea casi imposible encontrar un cupo libre en esta zona de la ciudad y una persona puede durar hasta una hora tratando de encontrar uno.

Hasta hace dos años los usuarios hacían uso de las zonas de parqueo de lo centros comerciales. Pero por la alta demanda y la ausencia de estacionamientos para los compradores reales los gerentes de estos optaron por cobrar una fracción y así garantizar un mejor servicio. Esta carga vehicular de los trabajadores que en su mayoría estacionaban desde las ocho de la mañana en los centros comerciales no podía recaer sobre estos  establecimientos.

Lo cierto es que urgen medidas y políticas públicas reales para solucionar esta problemática en Cartagena. Desde el Concejo Distrital se han instaurado proyectos de acuerdo que proponen algunas alternativas, sin embargo a la fecha no han prosperado. En 2014 se propuso el proyecto de parqueos donde se pretendía que aquellas áreas o vías públicas del Centro, primordialmente, y de barrios como Manga, Bocagrande o Crespo, en las que de manera informal se registra el parqueo de vehículos, sean reguladas y entregadas en concesión a un particular, quien operará el servicio de parqueo y cobrara una tarifa pública a los usuarios. Pero no fue votado a favor en su totalidad por vacíos en la implementación.

La administración de turno y el próximo alcalde de Cartagena debe fijar como meta realizar gestiones tendientes a que la ciudad cuente por fin con su Plan Maestro de Movilidad. En 2012, Humberto Ripoll, quien fungía como subdirector operativo del DATT, argumentó que dentro del Plan de Movilidad se habían establecido un plan maestro de parqueaderos que requiere una inversión cercana a los 700 millones de pesos. Luego en el gobierno de Manolo Duque, el director del DATT, Edilberto Mendoza señaló en una audiencia pública ante el Concejo que se estaba buscando elaborar un estudio del estado de la movilidad en la ciudad para proceder a construir el plan. Pero hoy día, aún no se avanza en la materia.

Los cartageneros necesitamos una regulación de las tarifas de los parqueaderos. Debemos exigir un buen uso del suelo. Se espera que el nuevo burgomaestre active la construcción de estacionamientos en sus distintas formas: elevados, subterráneos, zonas especiales, privados y públicos. Debemos empezar a organizar, como se dice popularmente, la casa.