Cartagena

En Cartagena no queremos amanecer un lunes con más flagelos como el de Boris Fernando Roa

Según las estadísticas los domingos en Cartagena son los días más inseguros y con más casos de homicidios de la semana. Y el fatal suceso del joven contador Boris Fernando Roa Puello otra vez lo confirmó en vísperas de fin de año. Por una cadena de oro y un par de celulares fue apagada la vida de un hombre de 37 años que llegó el sábado a la ciudad desde Bucaramanga para pasar estas fiestas junto a sus familiares. Este y cientos de historias más demuestran los grandísimos retos que tiene el nuevo mandatario de los cartageneros en materia de seguridad y convivencia ciudadana, pero sobre todo la tarea de dignificar la vida humana ante el inicio de una década donde debe primar la paz.


De acuerdo al
último balance de inSight Crime, fundación dedicada al estudio del crimen organizado en América Latina y el Caribe, Colombia ocupa el puesto 9 en un ranking de 21 países con las más altas tasas de homicidios. El balance muestra que Colombia con 12.311 homicidios en 2018, junto a Venezuela, México y Brasil, acumula la cuarta parte de homicidios registrados en el planeta, una cifra verdaderamente alarmante más cuando analizamos las formas en como se apaga el reloj de los colombianos. El más reciente hallazgo anunciado por la JEP así lo demuestra, una fosa común masiva con más de 50 cuerpos de los mal llamados falsos positivosubicada en el Cementerio Católico Las Mercedes de Dabeiba, en el departamento de Antioquia.

 

Aunque en Cartagena para el 2018 las cifras fueron un poco más alentadoras en comparación a otras ciudades del país seguimos teniendo una tasa de homicidios alta. Bogotá obtuvo 12,8, Bucaramanga 16,6, Manizales 19,5, Santa Marta 21,3, entre otras. En el ranking, Cali se ubica como la ciudad con la tasa mas alta: 46.5. En la Heroica hubo una reducción versus el año 2017 bajando tres puntos porcentuales: pasando de 24,6 a 21,6. De estos el 68,5% de los homicidios han ocurrido sobre la vía pública y las víctimas son principalmente hombres jóvenes heridos con arma de fuego y arma blanca.

 

Los problemas relaciones con la inseguridad reinante que más afecta a los cartageneros en los barrios según las encuestas son los atracos callejeros en un 56% y en segundo lugar las pandillas con un 43%. Precisamente en cuanto a hurtos, según el último reporte de Cartagena Cómo Vamos, en 2018 la policía metropolitana de Cartagena reportó 7.296 en sus diferentes modalidades. Del total de hurtos en 2018, el 65% corresponde a robos a personas, el 13% a comercios y el 11% a residencias. Además el 37% de los cartageneros afirma sentirse inseguro y se mantiene la tendencia creciente de inseguridad en el entorno más cercano del ciudadano. Y eso sin mencionar los nombres de los barrios donde en los últimos años se han presentado recurrentemente estos flagelos.

 

Es así como entonces pensar en seguridad en Cartagena es pensar en medidas para contrarrestar la intolerancia como la principal causa de muerte y la falta de oportunidades para el ciudadano que así mismo se correlaciona con un enfrentamiento con los fenómenos que ocurren alrededor del microtráfico y las bandas delincuenciales. Para el nuevo Secretario del Interior, David Munera Cavadia y para el nuevo alcalde de los cartageneros, William Dau Chamat se avecina un gran reto en esta materia y las bases serán consagradas en el Plan de Desarrollo para la vigencia de los próximos cuatro años.

 

Pero sobre todo, poder llevar del papel a la realidad las estrategias. Estamos claros que el objetivo es mediar entre un aumento y fortalecimiento del pie de fuerza y la creación de más y nuevos programas de oportunidades sociales para los cartageneros en áreas como la recreación y la educación. Sabemos que no somos una sociedad históricamente violenta, por el contrario, nuestro espíritu festivo nos mantiene alrededor de las celebraciones con la comunidad y la pasión por los deportes de generación en generación.

 

Es preciso pensar en un Plan Maestro de Seguridad y Convivencia Ciudadana, donde se establezca un modelo territorial desconcentrado en la Ciudad-Región, que, articulado con las demás estrategias definidas por las políticas de seguridad y convivencia, permita reducir en el Distrito los riesgos contra la vida, la integridad personal, el patrimonio de las personas y la seguridad del Estado. Donde se sepa a ciencia cierta los puntos críticos de cada fenómeno y de cada actor que está inmerso en la problemática, sin duda no es igual el individuo que comete un asalto en un Transcaribe al que violenta y asesina a jóvenes como Boris Fernando Roa en un barrio por un par de celulares y que termina a la merced de la misma ciudadanía que no permite este tipo de atrocidades.

 

Se requiere un sistema de tratamiento diferencial y de puesta en marcha de todos los planes y proyectos que se han pensado. Un aumento de la voluntad del Distrito para hacer realidad las soluciones. No puede ser posible que las inversiones en tecnología que se han hecho se pierdan por falta de mantenimiento a los equipos.

 

Sería preciso volcarse al 2016, cuando la Comisión Intersectorial de Alertas Tempranas -CIAT había emitido una Alerta Temprana, ante la reinante inseguridad en la capital de Bolívar y reflexionar sobre varias de estas propuestas. Como la implementación por parte de la Alcaldía de medidas que restrinjan o prohíban el porte de armas en los barrios y sectores identificados en riesgo, así como la circulación de motocicletas con parrillero, especialmente en horas nocturnas. Activar las rutas de protección a los líderes sociales y el fortalecimiento de los CAI móviles. Aumentar las investigaciones que conlleven a la judicialización de estas bandas criminales que se han tomado el pandillismo en los barrios y total atención a la lucha por la tenencia de tierras sobre todo en las comunidades raizales.

 

Sin duda han habido avances significativos como la prohibición de parrilleros motorizados en varios barrios de la ciudad y el proyecto del Distrito de Policía de Turismo. Así como el robustecimiento de los frentes de seguridad en los barrios con la ubicación de 250 alarmas comunitarias este año. Se requiere un aumento de dotación de cámaras de seguridad por toda la ciudad y sus corregimientos adscritos al Distrito. Como también el avance en el nuevo operador del servicio de alumbrado público que actualice sustancialmente las luminarias de toda la ciudad. Bien por el Concejo Distrital donde se aprobó en días pasados en segundo debate el Proyecto de Acuerdo 187, por medio del cual se crea el Consejo de Paz, Reconciliación, Convivencia y Derechos Humanos de Cartagena de indias.

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