La reestructuración administrativa del Distrito de Cartagena: un objetivo de todos

La reestructuración administrativa del Distrito de Cartagena: un objetivo de todos

Para nadie es un secreto que en Cartagena hemos padecido de una inestabilidad político administrativa a escalas inimaginadas. Una ciudad que ha tenido 12 alcaldes, entre titulares y encargados, en una década, y hoy un panorama aparentemente alentador para los votantes que depositaron su confianza e indignación en William Dau, un abogado primíparo en la política que llegó a convertirse en alcalde de Cartagena después que hizo eco en las encuestas a través de sus tajantes y polémicos mensajes de denuncias hacia los corruptos.


El panorama para el nuevo mandatario es un poco m
ás complejo y cargado de grandes retos que asumir, sobre todo, cuando al activista en campaña solo se le conoció un minúsculo documento que hacía las veces de propuestas de gobierno y prometió en cuanta aparición pública hacía que se rodearía de los mejores para alcanzar la excelencia. Hoy, cuando se lleva acabo el proceso de empalme con la administración saliente de Pedrito Pereira, se le ha visto muy cercano a personalidades de algunas anteriores administraciones y de quienes han liderado en los gremios en las ultimas épocas.  

 

Lo que hoy se sabe es que Dau ha afirmado que gobernará para todos, hasta para sus detractores, según cómo ha expresado ante la opinión pública. Sin embargo, ante su designación de la Directora de Fenalco Seccional Bolívar, Monica Fadul, para el nuevo cargo Gerente de la ciudad de Cartagena, ha sido enfático en aclarar que él se dedicará a los grandes proyectos y problemas de la Heroica, y la reconocida líder gremial se encargará del día a día de la ciudad y pelearálos proyectos de acuerdo ante el Concejo.

 

Siendo así, para William Dau viene la responsabilidad de sacar adelante macroproyectos que estaban estancados y que la ciudad necesitaba con urgencia haber puesto en marcha por lo menos seis años atrás y no aguantan otra espera, así mismo lo afirmó Irina Saer Saker, coordinadora general de la Comisión de Empalme del mandatario en la primera reunión con el respectivo equipo de Pereira. Proyectos tales como el Plan de Protección Costera, Plan de Drenajes Pluviales, el tema de las carceles de Ternera y San Diego, mercado público y Mercado de Santa Rita, desacatos de la administración actual y de las pasadas, circunstancias de la Secretaría Jurídica, alumbrado público, PAE e infraestructura educativa y de salud, afirmó la coordinadora.

 

Sin embargo, hay un gran y preocupante tema que también necesita atención y focalización de todos: la reestructuración administrativa del Distrito de Cartagena que tiene años de estar en proyectos ante el Concejo y hoy nada que prospera. Hoy continuamos con una institucionalidad quebrantada y con una deficiente gestión de la cosa pública que finalmente se resume y soslaya en un freno a las posibilidades que ofrece Cartagena como ciudad en sus distintas vocaciones y particularidades en cuanto a turismo, industria, puerto, comercio, cultura y más.

 

Iniciando por la estructura y el organigrama de la administración donde mucho se dijo en los debates y apariciones públicas de los aspirantes a la alcaldía y de los candidatos al Concejo en la creación y eliminación de ciertos departamentos y secretarias como la Secretaría de la Mujer que es una orden política nacional, la Secretaría de Movilidad, la Secretaría de Turismo, entre otras. El incremento inaudito de órdenes de prestación de serviciosque minimizan las posibilidades y prestaciones sociales para trabajadores con años y años dentro del Distrito y que son utilizadas como caldo de cultivo y aprovechamiento de los politiqueros. Además de la ineficacia en soluciones para el ciudadano de a pie ante la ausencia de un único centro administrativo de tramites.

 

Repensar también los objetivos misionales de ciertas dependencias que hoy no los cumplen a cabalidad y hoy siguen gastando un presupuesto con destinación hacía otras actividades que en muchas ocasiones son suplidas por otros departamentos. Ante un panorama donde en Cartagena es menester tener total audacia para las inversiones teniendo en cuenta las grandes necesidades y deudas históricas que tiene la ciudad con muchos grupos poblacionales. Tal es el caso de la Escuela de Gobierno y Liderazgo que ha venido rajándose en los debates de control político ante el Concejo.

 

En la pasada presentación de esta dependencia distrital sobre la ejecución presupuestal 2019 y la proyección de presupuesto 2020, los concejales consideraron que la Escuela de Gobierno solo se ha ceñido a capacitaciones regulares y comunitarias, que son esfuerzos que se duplican desde varias dependencias distritales y no se ha ceñido a su concepción como una entidad capaz de brindar a la Administración nuevas e innovadoras herramientas de gobernanza con docentes de alto perfil.

 

O tal es el otro caso, de la Escuela Taller Cartagena de Indias (ETCAR) a quienes los concejales han tildado que ha incurrido en una clara ineficiencia del gasto, puesto que en 2010 se manejaba un presupuesto de $300 millones y se atendían 200 jóvenes, pero con $6 mil millones solo se atienden 600 personas donde entonces cada estudiante le costaría al Distrito $12 millones anuales.

 

En el pasado mes de octubre, la Alcaldía en compañía de la  Vicepresidenta Marta Lucía Ramírez y el director del Departamento Administrativo de la Función Pública, Fernando Grillo, presentaron ante el Concejo el más reciente proyecto de acuerdo para el rediseño institucional del Distrito. Este contempla la gestión del cambio, el fortalecimiento de las gerencias para el espacio público, gestión estratégica del talento humano, racionalización de trámites, rendición de cuentas, participación ciudadana, protección del patrimonio, innovación y tecnología, así como la creación de la Secretaría de la Mujer.

 

La modernización administrativa es una de las metas a corto plazo del Pacto por Cartagena, que se firmó el 4 de diciembre del año pasado, con la vinculación de todos los sectores sociales, incluidos empresarios, grupos étnicos y partidos políticos. Hoy se requiere que el nuevo alcalde asuma este otro gran reto y ayude de manera consensuada, incluyente y respetable, la construcción de un Plan de Desarrollo que contemple la reestructura de estas bases, así como la modernización de sistemas de información, procesos y trámites y de una rendición de cuentas a cabalidad de cada dependencia sin evasiones de la coadministración entre todos.

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