Los parques, ¿para qué?

Los parques, ¿para qué?

Por: Germán Zapata

La decisión de la Corte Constitucional de tumbar la norma del código de policía que prohibía el consumo de alcohol y sustancias psicoactivas en espacios públicos; nos permite sacar varias conclusiones.

Según nuestra Constitución Política, Todas las personas tienen derecho al libre desarrollo de su personalidad sin más limitaciones que las que imponen los derechos de los demás y el orden jurídico. 

El libre desarrollo de la personalidad; es el reconocimiento a toda persona a ser como individualmente quiere ser, sin controles injustificados por parte de los demás, todo ser humano tiene derecho a mantener y conservar su integridad física, psíquica y moral.

Si bien es cierto que el libre desarrollo de la personalidad es un derecho, el mal uso del espacio público y parques, afecta a nuestros vecinos, entre ellos los derechos de los niños, que es responsabilidad de nosotros los adultos, preservar su integridad física y todo aquello que lo ponga en riesgo. El artículo 44 de nuestra Constitución Política deja claro que “Los derechos de los niños prevalecen sobre los derechos de los demás”.

En el entendido, sobre el uso adecuado de los parques, es difícil comprender, por qué, nuestra policía nacional se dedicó a perseguir vendedores de empanadas y fritos, pero de alguna manera la Corte Constitucional permita el consumo de drogas y bebidas alcohólicas en estos mismos sitios. Perseguir al consumidor favorece al productor, éste encarece el producto y dobla sus ventas; como es natural, el adicto buscará como conseguir el reemplazo de la droga decomisada para satisfacer su necesidad.

El problema es el pésimo manejo por algunos miembros de la fuerza pública, aunque no todos, la norma se convirtió; para unos en negocio y otros en abuso. Más que discutir para quien y para qué son los parques, el problema de fondo es la pérdida de losvalores y las normas de convivencia, llegando al colmo del uso de comparendos para obtener un buen comportamiento.

Es urgente la cátedra del antiguo manual de Carreño, implementado en las instituciones educativas, el núcleo familiar, y la misma autoridad, pues esta perdió el criterio moral para implementar por la fuerza la aplicación de valores cívicos que frecuentemente son violentaos por ellos mismos.

El antiguo manual e Carreño, habla de un protocolo social y normas sencillas como ser un ciudadano que respeta a los mayores y a la autoridad. El protocolosocial es el conjunto de conductas, reglas y normas sociales de urbanidad y cortesía que deben conocerse, respetarse y cumplirse no solo en el medio oficial establecido, sino también en un medio social, laboral, académico, político, cultural, deportivo, policial y militar.

Estamos en una discusión sobre protocolo social, donde el espacio publico, parques, los niños y el libre desarrollo de la personalidad se disputan la razón. Ellibre desarrollo de la personalidad se afecta primero desde la familia, y es al interior de nuestros hogares, donde tenemos las canteras de buenos ciudadanos con civismo, o ciudadanos que damos mal ejemplo a nuestras nuevas generaciones consumiendo vicio y bebidas alcohólica en presencia de niños, en parques y espacios públicos.

Los parques son para el uso y disfrute de todos los ciudadanos, pero si queremos proteger a nuestros niños; el libre desarrollo de Su personalidad se afecta más, cuando en presencia de sus hijos; padres y familias consumen droga y alcohol al interior de sus hogares.

GERMÁN ZAPATA VERGARA

Administrador público

Especialista en Gerencia de Proyectos