Los retos del sector de la construcción en Cartagena después de una justicia selectiva

Los retos del sector de la construcción en Cartagena después de una justicia selectiva

Hace un mes se dio a conocer el informe diagnóstico de la Universidad Nacional realizado al inmueble ‘Tsalach’, uno de los ocho edificios construidos ilegalmente por el Clan Quirozy contratado por la Alcaldía de Cartagena con el fin de tomar una decisión frente al presunto riesgo de colapso. De acuerdo al estudio, se recomienda a la administración distrital realizar la demolición total al hallar razones suficientes para ser catalogado como no habitable. Este parte pone en la palestra pública el gran reto que tiene el Distrito frente al futuro del sector de la construcción en la Heroica: ¿cómo no comprometer las finanzas públicas para las demoliciones? ¿cómo garantizar la repotenciación de nuevas viviendas?¿cómo garantizar justicia para las familias afectadas?

Y la respuesta es verdaderamente compleja. Han pasado más de dos años luego del colapso del edificio Portales de Blas de Lezo II y el destape de la corrupción en las construcciones de Cartagena. A varios de los familiares detenidos del denominado Clan Quirozya les concedieron la libertad por vencimiento de términos en julio pasado, aunque Dagoberto y Juan Carlos Quiroz no han podido salir de la Carcel de Ternera por falta de dinero para pagar la caución de 50 salarios mínimos mensuales legales vigentes que le otorgó el juez Séptimo Penal del Circuito.

Además, a la fecha las autoridades locales aún no revelan una decisión de fondo sobre 60 edificaciones declaradas en riesgo ni sobre el control efectivo de las obras ilegales. Los culpables de este siniestro siguen estando en la impunidad y parece que los órganos de control empezaron a aplicar una justicia selectiva sin tener en cuenta a otros actores presuntamente responsables dentro del hecho.

Luego de estos escándalos, la construcción en Cartagena decayó significativamente frente a los avances que venía teniendo a lo largo y ancho de la ciudad. En 2018, según cifras de Camacol, el lanzamiento de vivienda nueva cayó -13%, las licencias otorgadas -34% y la iniciación de proyectos de vivienda en -47%. Muy a pesar de que el resto de sectores sí destacaron un alza, la industria cartagenera se posicionó en el cuarto lugar en el país, el puerto siguió entre los mejores del Caribe y la llegada de turistas alcanzó un récord histórico. Y aunque, a nivel nacional, las cifras de otras ciudades tampoco vislumbraban grandes crecimientos, Cartagena fue de las que mostró el mayor descenso.

El panorama se ha tornado desalentador frente a la seguridad jurídica tanto del oferente como del comprador. Los constructores no cumplen las normas urbanísticas so pena de que en muchos casos las licencias se expiden de manera legal y en otras, como sucedió en Cartagena, había un entramado de corrupción y ante la mirada condescendiente de todos se construyeron más de 60 edificaciones que no cumplían el marco establecido muchas de ellas con licencias expedidas en administraciones anteriores a las de Manolo Duque.

21 personas fallecidas dejó el fatal suceso en Blas de Leso y cientos de hogares sin conocer el futuro de sus viviendas. Y la fecha ni un solo culpable legalmente declarado. De loa funcionarios que otorgaron licencias y permisos en las alcaldías del fallecido Campo Elías y de Dionisio Vélez no hay ningún ex trabajador sindicado. organización criminal que opera desde la clandestinidad. En este caso se abrieron investigaciones disciplinarias y penales a la Secretaría de Planeación Distrital, a la Oficina de Control Urbano, a la Alcaldía Local 3 y a la Inspección de Policía; sin embargo se olvidaron de la responsabilidad de las notarias y de las oficinas de instrumentos públicos que facilitaron para que muchas de las propiedades se registraran estos inmuebles sin licencia.

En el caso de Tsalach, el Departamento de Ingeniería Civil y Agrícola de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional, destaca por ejemplo, que en el área en el que se encuentra el inmueble se permite una altura máxima de 4 pisos pero el edificio se construyeron 7. No cuenta con las dimensiones mínimas para el uso. No tiene aislamientos laterales, los balcones salientes carecen del anterior aspecto, no cuenta con espacios recreativos, el área de estacionamiento es para 8 unidades cuando la norma señala que para privado deben ser 11 unidades y para visitantes 3 unidades() tampoco está en condiciones mínima de iluminación natural, carece de patios, las escaleras presentan condiciones irregulares en sus contrahuellas, y muchas más razones para declararla no habitable y en riesgo de desplomepor lo que sugieren su demolición.

Sin embargo, esta inestabilidad debe mitigarse y ello dependerá en gran medida de la disposición del Distrito de ejecutar una solución y una estrategia factible para todos, y el Gobierno Nacional, así mismo, debe tomar medidas que desarticulen los otros problemas que hoy también aquejan a la construcción, como el exceso de trámites que pueden frenar la actividad sectorial. Según Sandra Forero, directora nacional de Camacol,  en el país existen más de 40 trámites y procedimientos en el sector que generan ineficiencias por $2,4 billones anuales. Valor que corresponde al doble del gasto en los programas de vivienda social.

Además de las gestiones pertinentes a disponer de suelo urbanizable a lo largo y ancho de la ciudad y el departamento para evitar el desarrollo informal de vivienda, propiciando así la inversión  en el sector. Control a los precios en los materiales de construcción para evitar también la construcción ilegal con materiales de mala calidad. Por ello y más se hace necesario una política pública que establezca el marco regulatorio de esta industria que jalona de gran manera la economía y el empleo del país y permite el avance de la sociedad.

El próximo alcalde de Cartagena tiene el gran reto de buscar una salida astuta ante el concepto de demolición de estas edificaciones. Afrontar los gastos para con los afectados y encontrar responsables a través de la justicia. Propiciar más y mejores maneras de ahorro y tomar medias ecoamigables.

Por lo menos en este 2019, algunos indicadores adelantados sugieren una recuperación. Los despachos trimestrales de cemento vienen en aumento, además del indicador de crecimiento de nueva área en construcción sugiere un incremento del área en proceso en proyectos residenciales en Cartagena, Bucaramanga y Cúcuta, y no residenciales en Cali, Cundinamarca y Pereira. Adicionalmente, a la reducción del nivel mínimo de ahorro requerido para la compra de vivienda financiada del actual 30% a 10%, como medida del Gobierno para incentivar el sector.