Personaje de la semana

¡Nido de ratas!, ¿mi universidad?

Por: Manuel Maturana

Abogado litigante, magister en Derecho, Asesor jurídico, Conjuez del Tribunal Administrativo de Bolívar

Orgullosamente Udeceista, hermosa institución que me dio todo lo que soy como profesional, y hasta en magister me convirtió; pero, no obstante, y pese a lo sucedido en días anteriores, es claro que la universidad como institución es distinta a quienes la dirigen o regentan. Símil parecido al del Congreso de la República, al cual tildan de corrupto, pero en todo caso es referido a los congresistas, no la institución más democrática con la que cuenta el país, aun cuando elijamos mal una y mil veces.

La Universidad nunca podrá ser corrupta, más sin embargo, no podemos decir lo mismo de sus autoridades, estos deben probarlo y parecerlo, me refiero a su honorabilidad y pulcritud, y aun cuando no tenemos elementos de prueba para afirmar que las ratas circundan los pasillos universitarios, tampoco me atrevería a ratificar que nos las hay, ya que existen referencias en el pasado que demuestran que cosas poco claras están pasando en nuestro claustro universitario desde hace no poco tiempo; y es que la directiva universitaria no se puede permitir rumores de falta de transparencia en sus gestiones: que si un sinfín de asesores contratados, que si relaciones íntimas con los organismos de control, si vinculaciones por doquier, si contrataciones sin auditorias, si persecuciones laborales, y lo más llamativo el nepotismo en su dirección.

La “autonomía universitaria” como fórmula constitucional de protección a la educación superior, se ha desvanecido en el tiempo, para convertirse en un manto de oscuridad que a más de salvaguardar la magnificencia que envuelve, esconde propósitos internos de todo tipo, sin auditorias serias y sin veedurías de imparcialidad, es más, se rumorea a destiempo que la Ley 80 no llega por allá, y la contratación pública universitaria, cual dedo índice ha mostrado su direccionamiento: se escoge al que diga el rector y pare de contar.

Y en el caso de la UdeC, la manipulación de los estatutos ha generado que la línea de dirección en la rectoría siempre sea la misma desde hace muchos años, la plusvalía del voto y la diferenciación entre los administrativos, profesores y alumnos, deviene como consecuencia que prácticamente el rector entrante es por defecto el que diga el “saliente”, y digo por defecto, ya que si no lo dijo, al menos es el que no ha negado, hecho que se muestra de forma notoria en los últimos 25 años de elecciones, todos los rectores de la misma cuerda ornamental, pasamos incluso por la época no tan dorada del ex rector HERNANDEZ GAMARRA, enredado por contrataciones ilegales en CASANARE por más de 48.000 millones de pesos, la Universidad de Cartagena realizando contratos de obra en Yopal y más que se yo, seguimos en el devenir de los amigos de los salientes y nos encontramos otro ex rector enredado por el mismo problema de la contratación, pero en otro estamento público, en fin, la directiva elegida por cooptación “democrática” no ha dado buenos resultados a la vista pública, el último de los rectores por complicaciones en su edad de retiro, su reelección a ultranza, la lluvia de “OPSs” jurídicas, en fin, para rematar cerrando las puestas al burgomaestre de los Cartageneros, ¡como si la Universidad fuera suya!, creo que es hora de reformar los estatutos como mínimo, y que lleguen los mejores y no el que diga Uribe. (sarcasmo).

¡Aunque a mí universidad le debo todo, a la directiva no tanto! Debe crearse un sistema de auditorías periódicas, a todo nivel en las universidades públicas del país, ya que como se comenta, hecha la Ley, hecha la trampa y en las Universidades no ha sido la excepción. Y si bien la corrupción ha permeado todos los estamentos del país, por las noticias observamos, que las aulas superiores han cogido ramalazos, y al igual que en la salud, en la educación, esto a más de ser una barbaridad, ¡es una infamia!

Como egresado no le pienso exigir disculpas al alcalde, y aunque pareciera que hubiese generalizó, finalmente él se metió con la rata y no con el nido, y si no hay roedores, nadie debe darse por aludido, luego cada personaje deberá pedir las disculpas y retractaciones de manera independiente y autónoma porque con la UdeC nadie se ha metido; al menos, de afuera hacia adentro.

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