Responsabilidad social de los influenciadores

Responsabilidad social de los influenciadores

Redes sociales, ventana abierta de los millenials. Hoy por hoy, estas se han convertido en el principal medio de difusión y, nos atreveríamos a afirmar que, el más efectivo de la publicidad ATL (Above the line).

Hace poco, una señora de edad afirmó que muchos jóvenes han logrado el reconocimiento por “mamar gallo” y es que, sin lugar a dudas, esta ha sido la técnica que han utilizado muchos para saltar a la fama y ¡vaya que les ha funcionado!, pero… ¿Hasta qué punto ésta “mamadera de gallo” repercute de buena manera en las miles de personas que siguen en RRSS a estos influenciadores?

En primer lugar, definamos ¿qué hace un influenciador? Son creadores de contenido que han logrado alcanzar un gran posicionamiento en redes sociales y, gracias a esto, son capaces de mover masas con fines económicos o sociales.

Para grandes marcas este sería su as bajo la manga, ya que estos chicos obtienen un gran engagement gracias a la cercanía que mantienen con sus seguidores, lo que genera credibilidad e influencia.

Muchas personas aseguran que un influenciador podría ser una maestra capaz de lograr sentar a 30 niños de cuatro años, pero en temas de marketing esta profesora, muy valiente por cierto, no sería de gran ayuda.

#Challenge

A través del social media, han creado varios retos, o como se le conoce en inglés “Challenge”, que van desde recoger basura, hasta publicar imágenes de 10 años atrás. Quienes toman la iniciativa son estos creadores de contenido que conocen el impacto social que tienen este tipo de movimientos.

Estos retos virales llaman la atención de decenas de jóvenes que se atreven a hacerlo, puesto que, en redes sociales se premia el escándalo, ya que genera mayores likes e interacciones. Algunos retos como el del balde de agua helada para sensibilizar la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) puede sonar bueno y humanitario, pero otros, como ingerir canela o colocarse en la piel hielo con sal pueden ser nocivos para la salud. Es ahí donde cumplen un papel fundamental los influenciadores: darse cuenta qué promueven en su audiencia.

Afortunadamente, en nuestra ciudad no se han conocido casos como el del famoso youtuber español ‘ReSet’, quien fue multado por darle galletas oreo con pasta dental a un indigente. Esta es la mejor prueba de lo que son capaces por obtener seguidores y ‘me gusta’.

Ahora bien, hay muchos que no tienen cuidado con esta fama, ya que, por la repercusión que traen sus palabras podrían traer consecuencias nefastas y su reconocimiento podría venirse abajo, como un castillo de naipes. Un caso que retumbó entre este gremio fue el de la influenciadora colombiana Kika Nieto, que hizo polémicas declaraciones sobre la comunidad LGTBI conllevando a una disputa entre quienes defendían su posición y los que se opusieron, a tal punto de querer censurarla y catalogarla como homofóbica.

Por tanto, el uso de las redes sociales requiere de sumo cuidado y, en especial, los creadores de contenido deben actuar con prudencia, ya que la responsabilidad social es mucho mayor por el poder de masificación que tienen en sus perfiles.