“Soy modelo, pero no bruta”, Wanda Medina, la médico que está dejando en alto el nombre de Cartagena en Europa

“Soy modelo, pero no bruta”, Wanda Medina, la médico que está dejando en alto el nombre de Cartagena en Europa

Muchas personas tienen un concepto errado sobre la belleza. No son capaces de relacionarla con la inteligencia, puesto que creen que el ser bello nula el conocimiento, pero Wanda Medina Carmona, una cartagenera de 25 años, rompe el paradigma y muestra que se puede ser ambos.
La modelo y médica está logrando sus mayores metas en Europa. En el 2015 tomó grado en medicina en la Universidad de Cartagena y desde el primer día que emprendió este largo camino de la salud, se dio cuenta que esa era su pasión.
Su internado fue de la mano de niños en condiciones vulnerables, habitantes de barrios de escasos recursos como El Pozón, La Candelaria, La Esperanza, San Francisco, entre otros y posteriormente estuvo trabajando con la niñez de Galerazamba, esto con el fin de realizar un estudio en el Instituto de Investigación Inmunológico de la Universidad de Cartagena, dirigido por el Doctor Caraballo.
Para Wanda, las puertas en Colombia se cerraron al conocer las pocas oportunidades de llevar a cabo una investigación a profundidad, sobre todo por la falta de apoyo económico del estado, es por eso que juntó los ahorros de toda su vida para emprender un nuevo camino hacia Madrid. Estando en España inició a estudiar en la Universidad Complutense de Madrid un Máster de Investigación en Medicina Traslacional con énfasis en enfermedades inflamatorias y crónicas.
Posteriormente llevó a cabo su trabajo de grado en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid que, pese a ser un hospital público, le brindó la capacidad de trabajar en el área de oftalmología y para su fortuna, era la única latina dentro del equipo. Durante varios meses trabajaron en realizar un nuevo proyecto: mejorar la calidad de vida de aquellas personas que padecen disfunción de las glándulas de meibomio a través de equipos láser, IPL y LLLT, luz modulada y luz pulsada, siendo la primera vez que se probaba esta tecnología en España para la degeneración de estas glándulas.
Los tratamientos que recibía esta enfermedad tenían efectos a corto plazo y, eventualmente, la persona que lo padecía tendría nuevamente que iniciar el procedimiento. Durante cuatro meses Wanda, junto a su equipo, hicieron un estudio en personas de la tercera edad que sufren por el mal funcionamiento de sus glándulas de meibomio y es así como se dan cuenta que los equipos láser son todo un éxito para tratar esta enfermedad.
La cartagenera presentó el proyecto a la Sociedad de Oftalmológica de Madrid y a la Sociedad Española de Oftalmología y se le fue otorgado el premio Faco Elche 2018 – 2019 de la Sociedad Madrileña de Oftalmología.
Arte más medicina
Hoy por hoy, Medina no solo desea quedarse con conocimientos en oftalmología. La medicina estética le apasiona y, tras realizar cursos en esta rama y trabajar en ello, volverá a Madrid a realizar un máster en la Universidad Complutense que está avalado por la Sociedad Española de Medicina Estética, para reforzar sus conocimientos en esta área. Wanda hace arte con sus manos. Ella esculpe las facciones de cada paciente, tal como lo haría un escultor con sus obras. El ácido hialurónico y el bótox se han convertido en sus mejores aliados. Perfila narices, labios, pómulos, con base a las necesidades de sus clientes.
Durante su estadía en Cartagena realizará este tipo de procedimientos en la Clínica Sublime y al retornar a Madrid continuará sus estudios.
“Me llamaron puta”
Wanda no solo se dedica a la medicina, en tiempos libres es modelo de editorial y una que otra vez de pasarela. Ha pisado grandes escenarios en Paris, Bélgica y también ha logrado ser portada de algunas revistas en España.
Aunque este éxito sepa a gloria no faltan los prejuicios. “Soy modelo, pero no bruta”, afirma sin titubear la médico cartagenera e invita a dejar a un lado conceptos creados por la sociedad que han traspasado generaciones.