Una alternativa institucional

Una alternativa institucional

Por: Juan Carlos Gossaín

La negativa de la JEP de extraditar a Santritch y ordenar consecuentemente su libertad, seguida de la renuncia del Fiscal General NHM, vuelven a poner en evidencia algo que estamos temiendo hace un largo rato, que el país está que se desnuca.

 

Ni el gobierno nacional, ni el congreso de la República, ni las altas cortes de justicia, tienen hoy la legitimidad necesaria para darle al país la orientación que necesita.

 

Es evidente que la situación de descontrol institucional cada día se acrecienta, mientras gobierno y oposición se concentran en sacarse trapos al sol de la forma más vergonzosa.

 

Ningún escenario está exento de descalificaciones entre fanáticos ideologizados, bien sean seguidores de la izquierda o de la derecha. Toda ponderación posible entre ellos, ha sido desechada.

 

El Gobierno no asume ni tiene con quien hacerlo, una posición de alto nivel que encarrile a todas las fuerzas que han desatado su artillería contra aquello que políticamente se mueva fuera de sus intereses de poder.

 

El Congreso, desprestigiado y acomodado, se mantiene a la espera de que los convoquen, siempre y cuando haya la repartija apropiada.

 

Las cortes, con individuos que ni siquiera conocemos sus nombres y con serias sospechas de cómo llegaron y a quien le hacen favores con sus fallos, juegan peligrosamente con la paciencia y el desencanto de la gente del común.

 

Salta a la vista que el único camino que va quedando, es el de una constituyente. Por dónde se considere, es el único medio donde podrían sentarse todos los actores públicos, en un marco de jurídicidad amplio e independiente, para sacar avante un articulado que está siendo requerido con extrema urgencia.

 

Una constituyente tendría capacidad y facultad de ordenar política, jurídica y económicamente al país. Esas son las tres reformas que no ha sido posible que gobierno y congreso puedan sacar adelante juntos y cuando lo han medianamente intentado ha sido alguna corte la que lo ha frenado.

 

Hay que poner a sonar el tema, es la fuerza ciudadana la única que puede presionar para que el camino de la constituyente se abra paso.