William Dau pretende acabar con los malandrines a través de inteligencia artificial

William Dau pretende acabar con los malandrines a través de inteligencia artificial

William Dau Chamat es un abogado cartagenero Especialista en Derecho Tributario, rama en la que trabajó en el sector privado por muchos años y hoy después de décadas de laborar para otros decide hacerlo por Cartagena. Una deuda, que según cuenta, tenía pendiente cuando se fue exiliado a Estados Unidos huyendo de las amenazas hechas a él y a su familia y juró que algún día volvería a dar la pelea.

El abogado es graduado de la Universidad del Rosario. Nació en un hogar de ascendencia libanesa donde su padre se dedicaba a sus negocios, entre ellos una textilería que hoy ya no existe y sus hermanos, expertos en el área intentaron salvar pero cayeron en bancarrota. En su infancia estudió en el colegio Jorge Washington hasta cuarto de primaria cuando se fue a vivir a Estados Unidos, país en el que ha vivido gran parte de sus años, a hacer sus estudios secundarios en New York y Filadelfia. 

Dau se ha caracterizado por ser el líder de una de las veedurías anticorrupción más representativas en la ciudad y por sus fuertes denuncias ante las autoridades, que luego publica en sus redes sociales a través de mensajes con su puño y letra en hojas de colores, se ha ganado una que otra orden judicial de rectificación y hasta las presuntas amenazas de su más férreo enemigo, un reconocido político bolivarense.

Hay quienes lo consideran un valiente y respetado abogado, razón por la que ha prevalecido en las últimas encuestas de percepción ciudadana. Aunque hay otro gran sector de la sociedad que lo tildan de farsante, exagerado y sin propuestas de desarrollo más allá de la corrupción.También ha sido blanco de críticas por no hacer campaña política en los barrios. Ante lo que el aspirante se defiende y explica que la razón tiene que ver con sus medidas de seguridad y que a pesar de ello ya ha visitado varías comunidades.

Precisamente los seguidores de su movimiento fueron los artífices de su actual candidatura a la Alcaldía de Cartagena a través de las 100 mil firmas con las que fue inscrito por Salvemos a Cartagena Lets Save Cartagena. Este colectivo que es conformado en su mayoría por jóvenes universitarios cuenta en su perfil en Instagram con más de 26 mil personas y 29 mil Me Gustaen Facebook.

Sin embargo, en esta tarea de denuncias lleva 23 de sus 67 años ejerciéndola. Tras ser auditor durante un largo tiempo en El Cerrajón, fundó en el año 1998 la corporación Cartagena Honesta, un colectivo de dirigentes cívicos dedicados al ejercicio del control social. 

Al poco tiempo de haberla fundado empezó a recibir amenazas contra su vida pero, cuando estas incluyeron también a su esposa y sus hijos, se vio obligado a buscar asilo en los Estados Unidos. Comenzaron primero con llamadas a mí y a mi esposa, quien también era abogada y trabajaba conmigo, y a otras personas del buffet donde litigaba en ese momento. Hasta que la situación se agravó y los sicarios llegaron a amenazarme a mi propia oficina y yo no podía poner en riesgo la vida de mi familia y de mis mellos que estaban de meses de nacidos, afirma el candidato.

Se fue definitivo para Estados Unidos en octubre de 2014 con una invitación que le hizo la Universidad de Columbia, en la facultad de leyes. Con ellos había estado trabajando un caso contra el Banco Mundial en relación con el Emisario Submarino de Cartagena. En sus denuncias también se destacan estudios de corrupción dentro de la Fiscalía.y dentro de la contratación pública en el Distrito.

Se juró regresar a dar la pelea contra la corrupción y salir de los malandrinesque acechan a Cartagena, término particular de sus discursos. Por ello, en 2017 crea  una entidad sin ánimo de lucro en la ciudad de Nueva York, con la intención de luchar contra la corrupción en Colombia y nace el movimiento Salvemos a Cartagena Lets Save Cartagenadesde donde se hizo famoso además de sus fuertes mensajes de denuncias por convocar a decenas de ciudadanos a pintar sobre muros públicos para eliminar la publicidad política colocada en ellos.

William Dau es un convencido de que todos los males que aquejan a Cartagena son resultado de la crisis administrativa que ha tenido la ciudad donde por una sobretasa de dirigentes que han aumentado los niveles de corrupción. Por ello, su plan de gobierno se centraría en hacerle frente a este problema. La razón por la que me lancé a la Alcaldía de Cartagena es porque no hay nadie que haya ido a bate para limpiar la ciudad de la corrupción. Una corrupción que se lleva el 70 por ciento del presupuesto público distrital, aclara Dau. 

El candidato explica que los demás sectores de la sociedad mejorarán por añadidura y pondrá a un experto en cada área para conformar su gabinete. Sus propuestas son el resultado de su experiencia laboral y giran entorno a tres componentes: control de la contratación con inteligencia artificial, para así evitar fraudes, sobornos y coimas;  “auditorías forensesdonde se trabaje con las empresas especialistas en detectar delitos de corrupción y venta de derechos litigiosos a fondos buitres, quienes se encargarán de quitarle el dinero a lo corruptos. Además pretende concentrar la mano de obra en los barrios de Cartagena y llevar los dineros hacia los bolsillos de los habitantes.