¿Y tú, qué tan pobre eres?

¿Y tú, qué tan pobre eres?

Cartagena de Indias, ciudad de historia, encantos y arte. Cada calle está envuelta en una aventura con un sinfín de anécdotas que guardan sus habitantes. El corralito de piedra mantiene la gracia de hace cientos de años cuando fue construida, pero… ¿Qué pasa si nos vamos más allá? A esa Cartagena donde no están centradas las cámaras que se embelesan con la estructura arquitectónica del Centro Histórico, donde las casas están construidas de tablas y donde viven, probablemente, las personas más ricas de la ciudad.

Seguramente estarás confundido, porque la mayoría de personas con gran poder adquisitivo, monetariamente hablando, viven al norte, pero hay un adagio popular que dice: “Hay personas tan pobres que lo único que tienen es dinero”, y hoy queremos hacer énfasis en eso. No en la pobreza económica, la que llamamos a la ausencia de dinero y lujos, sino en la pobreza mental, y es que nos inquieta demasiado ésta problemática, porque a nuestro portal nos llegan decenas de denuncias de contaminación o de animales abandonados a su suerte. Esas personas que se encargan de cometer este tipo de actos, son las más pobres… de esos que abundan en Cartagena.

Barrios como Las Palmeras, Pie de La Popa, Bazurto, Chile, entre otros, son blanco de contaminación. Hace unos días, un ciudadano nos envió imágenes de la cantidad de plástico y basura que hay en un caño que colinda con el Bienestar Familiar en Las Palmeras causando malos olores y proliferación de insectos, afectando a los niños que están en ese lugar. Ni hablar de una esquina del barrio Chile que hace poco fue recuperada por Aseo Urbano, pero más fue la duración limpiándolo que en volver a convertirse en un foco de polución.
En eso radica la pobreza, en conocer las nefastas consecuencias que trae tirar un papel a la calle o el mar y omitir el desesperante grito de nuestros ecosistemas queriendo evitarlo.

¿Y los animales?

Ahora bien, vivimos en la época de los animalistas, donde la mayoría dicen amarlos, pero así mismo ignoran sus necesidades cuando los ven en la calle. Cientos de cachorros esperan por un hogar o, siquiera, una caricia, pero preferimos omitirlos.

En promedio, cinco denuncias diarias que recibimos en nuestro portal, son servicios sociales con un canino y las ayudas que se reciben son pocas. Ciertas personas los maltratan o los dejan tirados listos para ser carnada de infecciones y bacterias, prefiriendo verlos sufrir.

La pobreza va más allá de una condición económica, va inmersa en aquello que llevas dentro y que demuestras a diario. La contaminación pasa factura y quizá hoy no vemos las consecuencias pero son inminentes.
Deja de pensar que la pobreza es solo ausencia de dinero, pobreza también es contribuir con la basura o, peor aún, maltratar animales, hay decenas de fundaciones dedicadas a la ayuda de esos amigos de cuatro patas que no tienen la fortuna de tener un hogar y tus redes sociales pueden ser la ventana de salvación de los mismos. Sal de tu zona de confort y empieza a generar cambios que te sacarán de la penuria.