Columnista

Adaptación al encerramiento, “monsieur COVID”

Por: Samuel Díaz Villalobos

“Administrador de empresas con énfasis en economía solidaria”

Los seres humanos tenemos la capacidad evolutiva de adaptarnos a diferentes situaciones que la vida nos ofrece, como los cambios ambientales, socialeseconómicos y otras cambios, pero resalto en calidad de muy importante los cambios que nuestro organismo experimenta ante un encierro o un confinamiento. Está probado que, en el diario vivir, en la economía, en el comercio, que “Si no cambiamos y nos adaptamos, simplemente desaparecemos”.

1- Ante un enfrentamiento de cambio voluntario o no: Iniciamos con los cambios o mensajes psicológicos que recibimos por nuestros órganos de los sentidos. Esta información permite aceptar los cambios o no y poder adaptarnos a un nuevo escenario de la vida que nos cambia muchas cosas, empezamos a vivir una nueva situación después de ser aceptada donde se construyen unas nuevas rutas neuronales de aprendizajes, que se plasma en nuestros cerebros como MEMORIA. Este mensaje es muy importante y básico para que sean aceptado por los diferentes sistemas del cuerpo humano.

2- Los otros cambios aparecen en el sistema endocrino, que modifica mínimamente la bioquímica de los gustos y sabores que permite la preferencia o rechazo en los olores, son los cambios en las hormonas, en los deseos, etc. Un ejemplo común son los cambios que experimenta una mujer embarazada ante la presencia de un bebé en su cuerpo, se presentan diferencias en gustos alimentarios, oscurecimiento de la piel y muchos más.

3-Los cambios fisiológicos son evidentes ante un encierro, muchos músculos dejan de usarse  presentándose una atrofia parcial y, si el encierro es por mucho tiempo, aparecen disminución del tamaño del músculo. El corazón, como los otros órganos, cambia de ritmo cuando se cambia o se anula el estrés ya sea del bueno o del estrés patológico, que produce la adrenalina en menor o mayor proporción para reaccionar ante una actividad rutinaria o una situación de peligro.

Los cambios que experimenta nuestro cuerpo ante un encierro o confinamiento solo tienen como objetivo principal  SER GUARDIANES DE LA VIDA. Otro ejemplo rutinario de adaptación del cuerpo es el que experimentamos cuando entramos a un espacio con aire acondicionado, viniendo de la calle acalorados. Los poros de la piel cambia el tamaño, el aire frio impacta en las vías respiratorias que hace varias contriciones involuntarias, se activa el REFLEJO VESTIGIAL O PIEL DE GALLINA.

Son muchos mecanismos psicológico, bioquímicos y fisiológicos protegiendo la vida que después de un corto tiempo el cuerpo reacciona y se adapta o modifica a una nueva temperatura, que no sabemos si produjo algún daño en el funcionamiento del cuerpo, pero el cuerpo sigue haciendo la orden que traía  pre establecida.

En estos días de encerramiento, confinamiento o cuarentena hemos aprendido a valorar y sentir las dificultades y el dolor de cualquier ser humano, sintiendo el dolor desde lo más cerca hasta lo más lejano. Generalmente sentimos en mayor proporción el dolor de la familia como base de toda unidad social, después vamos bajando la intensidad del dolor: al amigo, el vecino, el conocido de la región o no conocido, el compatriota, el ciudadano de cualquier paísPero además de sentir las dificultades y el dolor del otro, nuestro cerebro ya entendió, adaptó y codificó que los muertos de esta pandemia ya son números estadísticos que justificamos como la irresponsabilidad del muerto” No se cuidó, buscó la muerte”.  

B- Estamos aprendiendo a valora cualquier cosa que se pueda comer. El autocontrol y regulación de los alimentos ya es común en la cocina, la   escases de los producto es cotidiano y su elevado precio es una limitante en muchos hogares de Colombia y del mundo.

Los cambios del encerramiento ya son  evidentes, regresamos a lo básico y primario de la vida sin centros comerciales, sin ropas de marca, sin perfumes, sin viajes cortos o largos en bus o avión.

Pero de lo que si estoy seguro es que nuestro sistema inmunológico están creando las defensas naturales de esta pandemia cuando nuestros cinco sentidos están enviando permanentemente señales auditivas, visuales, y en ocasiones micro partículas del ADN  del “MONSIEUR COVID”, que nos ayudaran a ser cada día más fuerte y resistente, no solamente a este virus de moda, sino a muchos que no conocemos y gracias a la capacidad de nuestro cuerpo de adaptación y de respuestas a los ataques. Hoy podemos decirle al mundo que estamos resistiendo y construyendo barreras inmunológicas para poder estar cerca y sentir lo tierno, alegre y tibio rostro de nuestro ser amado.

Para poder entrelazar corazones llenos de cariño besando el deseo de sonreír y hacer feliz a los demás. Solo es cuestión de tiempo para eso, hay que dejar que el organismo procese y adapte la información porque la orden ya está en el cerebro de cada persona que hoy se cuida y tiene presente las medidas sanitarias ante el virus para salir. No necesitamos saturar nuestras mentes con noticias sobre el virussolo necesitamos dejar que nuestros cuerpos se tomen su tiempo para construir un mecanismo de defensa biológico e inmunológico que garantice la vida y la supervivencia de la raza humana tal como lo ha hecho por millones de años.

Mientras esperamos disfrutemos lo que tenemos, mi casa humilde o lujosa, mi hogar, mi pareja, mis hijos, los libros, las fotos de los que ya no están, lavar platos, hacer aseo, mejor dicho apelemos a la imaginación y a soñar despiertos o dormidos, sin dejar de ser alegre y rumberos escuchando música con el alma y el corazón. Que el DIOS  de cada uno de ustedes siempre este por delante, hasta otra oportunidad.

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