Cartagena

Alcalde William Dau: Ciego, sordo y mudo

El 28 de 0ctubre de 2019, los cartageneros amanecimos con un nuevo alcalde electo: William Dau Chamat. Sin temor a equivocarme, fue el palo en Colombia en las elecciones territoriales y una incógnita para un millón de habitantes de La Heroica.

A partir de ese día, políticos, comerciantes, académicos, periodistas y ciudadanos tratan de descifrar al activista anti corrupción. Su ausencia durante casi 20 años de la ciudad y el país, la falta de experiencia en la gerencia pública, un programa de gobierno de menos de 10 páginas, un temperamento irascible e impaciente, viejas rencillas con empresarios y gamonales políticos y la falta de un equipo propio y de su absoluta confianza, generaban dudas sobre la capacidad objetiva del nuevo mandatario para gobernar a una sociedad anárquica e indomable.

A escasos días de cumplir los primeros 100 de gestión en el palacio de la Aduana, algunos analistas califican al otrora deslenguado burgomaestre como ciego, sordo y mudo.
Lo de ciego, por cuanto no ve el desgobierno, la desintegración y la falta de sinergia en su equipo de gobierno. En efecto, cuando no es capaz de observar los seis (6) errores en la selección del gabinete (Escuela de Gobierno, DADIS, Primera Dama, Asesora anticorrupción, Secretario de Participación y subdirectora de Fomento deportivo del IDER) y la falta de liderazgo de su equipo, no es desatinado pensar que padece de un problema de visión, de ceguera política.

Lo de sordo, porque no escucha las variadas y diversas voces que le dicen que concentre sus energías en construir un equipo eficiente, un plan de desarrollo estratégico y un ambiente de confianza, alrededor del gobierno y las principales fuerzas sociales, económicas y comunitarias del Distrito de Cartagena de Indias.

Lo de mudo es una irónica paradoja. Mientras por un lado es locuaz, imprudente, provocador y pendenciero contra políticos, concejales personera, funcionarios y periodistas, a quienes suele llamar malandrines; por otro lado, mantiene un silencio sepulcral alrededor de los grandes problemas de la ciudad, como inseguridad, pobreza, exclusión, inequidad, descalabro financiero y fiscal, movilidad, Transcaribe y el temido Covid- 19.

Lo cierto es que hoy no se sabe para dónde va Cartagena, hacia dónde apunta Dau su gestión gubernamental, cuáles son sus prioridades, cómo es su estrategia de desarrollo social y económico; en fin, no dice nada de su sueño de ciudad.

El alcalde ha demostrado que es ciego, sordo y mudo con la llegada del Coronavirus, la ciudad no está preparada para combatir esta grave enfermedad que tiene en jaque a todo el planeta. Alcalde, escuche, póngale la lupa y salga en una interlocución para cancelar los eventos masivos en la heroica, ya que somos un epicentro de eventos de todo tipo que aglomera miles de personas.

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