Columnista

Convertirse en delincuente

Por: Óscar Borja

Abogado, especialista en Derecho Constitucional

El Alcalde de Cartagena, William Dau Chamatt, es un experto reconociendo sus equivocaciones, esta vez, sin necesidad de que mediara un fallo de tutela obligándolo a retractarse, como de costumbre. El tractor reconoció públicamente un gran error cometido. Se trataba del pronunciamiento sobre su leal compañera y directora de su campaña, a quien nombró primera dama y se posesionó, aportando certificaciones de estudio y de experiencia laboral espurios.

El hecho de no poseer un título de bachiller y experiencia laboral, no puede ser catalogado como incapacidad de una persona para ser un gran líder. Construir la experiencia con trabajo día a día es meritorio. Muchos personajes de la historia, han logrado extraordinarias hazañas desde la sencillez, forjando sus ideales y proyectos, con honestidad y esfuerzo. Aunque es evidente, que el sistema de educación no es el apropiado, el título de bachiller es un requisito sine qua non que la sociedad demanda para acceder a cargos públicos, y son muchas las personas que han logrado el éxitoy la fortuna, sin haberlo obtenido.

Lo que no es posible aceptar, es la capacidad delincuencial y el poder maquinar la forma de obtener por medios fraudulentos certificaciones de estudio y de experiencias laborales. Otra sería la historia de Cinthya Pérez Amador, si hubiera tenido la habilidad de demostrar que una mujersencilla, de origen humilde, pudo lograr ascender de oficios modestos a convertirse en la directora de una campaña política a la Alcaldía de Cartagena, que históricamente arrasó en las votaciones y llegó al poder, convenciendo al electorado que era la mejor opción con un discurso anticorrupción y la promesa de salvar a Cartagena. Ejemplar la capacidad de liderazgo, de convencimiento y tal vez, de arduo trabajo, esfuerzo tirado a la basura, tras cometer el delito de acreditar de manera fraudulenta su experiencia laboral y su certificado de bachiller.

Es lamentable ver en tan corto tiempo la conversión de primera dama, con promisorio futuro como líder social, a sindicada por delitos que nunca debió cometer y del cariño, al repudio. Difícil situación, dura de afrontar, pero real enseñanza para futuras oportunidades. El mal proceder siempre será descubierto y si es en asuntos políticos, mucho más rápido, razón por la cual, no es conveniente optar como solución convertirse en delincuente.

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