Columnista

En distancia y desiguales

Mayorly Luna Benedetti

Es fácil hablar de las cosas y darle solución cuando no se conoce la realidad de nuestro país. Aquí, donde hay demasiados problemas y ninguno a la vez. Existen grietas y la educación no está exenta.

Las diferencias educativas en Colombia son clasistas, desiguales e inequitativas. La educación de calidad en vez de ser un derecho primordial y de carácter obligatorio para los niños, adolescentes y jóvenes, es un privilegio para pocos.

Lo anterior queda evidenciado por el informe publicado en el mes de febrero del presente año por El Foro Económico Mundial (FEM), en el cual clasifican a 82 países según su desempeño en cinco pilares: salud, educación, acceso a tecnología, condiciones de trabajo y protección social. Colombia en este ranking se raja, ocupando el puesto 65 debido a la baja calidad y equidad de su sistema educativo.

En nuestro país la elitización de la sociedad comienza en los “classroom” salones de clases. Infortunadamente en Colombia los de clase “pudiente” estudian con los de clase “pudiente”, los de clase media con los de clase media y las pobres con las pobres o muchas veces no estudian.

Y aclaro no es por qué no lo deseen, sino por qué simplemente existen diferentes factores que no permiten esta posibilidad, iniciando por no poder satisfacer sus necesidades básicas, por la pobreza en que se encuentran sumergidos, por la inequidad existente en nuestro país, por no tener acceso a la internet, por carecer de información, por la mala administración de los recursos, por no tener en sus ciudades, municipio, corregimiento y/o veredas la infraestructura y herramientas necesaria que les permitan recibir una educación formal y de calidad.

La grieta existente en la educación sigue ahí. Y aun así continúan con el mismo sistema educativo tradicional que se viene implementando desde hace mucho tiempo, siendo este disfuncional y desigual, quedando expuesto y en evidencia con la llegada del virus Covid 19 a Colombia.

A la distancia y en distancia, los niños y adolescentes de escasos recursos, hoy les toca “recibir educación” por medios tecnológicos; sabiendo qué, muchos hogares en Colombia carecen de computadores, Tablet, celulares de alta gama y de conexión a internet. ¿Estarán aprendiendo los niños, jóvenes y adolescentes; estarán recibiendo educación de Calidad?

Según la página web del Ministerio de Educación “En Colombia la educación se define como un proceso de formación permanente, personal cultural y social que se fundamenta en una concepción integral de la persona humana, de su dignidad, de sus derechos y de sus deberes.

En nuestra Constitución Política se dan las notas fundamentales de la naturaleza del servicio educativo. Allí se indica, por ejemplo, que se trata de un derecho de la persona, de un servicio público que tiene una función social y que corresponde al Estado regular y ejercer la suprema inspección y vigilancia respecto del servicio educativo con el fin de velar por su calidad, por el cumplimiento de sus fines y por la mejor formación moral, intelectual y física de los educandos. También se establece que se debe garantizar el adecuado cubrimiento del servicio y asegurar a los menores las condiciones necesarias para su acceso y permanencia en el sistema educativo.”

Sabemos que la realidad es otra; ojalá ocurra una hecatombe con la educación en nuestro país. Seguimos esperando que garanticen el adecuado cubrimiento del servicio educativo a todos, sin distinción o discriminación. ¿Comprenden por qué la lucha incansable de los docentes y estudiantes en Colombia o aun insisten en llamarlos “vagos”?

Hasta nueva orden los estudiantes continuarán en distancia y desiguales.

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