Columnista

Escándalos, carteles y corrupción

Por: Germán Zapata

Administrador público, especialista en Gerencia de Proyectos, exconcejal de Cartagena, directivo de ASI

Parece que eligiéramos a los padres de la patria para generar escándalo y dar entretenimiento a los medios, mientras la corrupción se pasea  romántica de la mano con el narcotráfico por todo el país. Son sin sentimiento, un cáncer o pandemia que no les importa el costo por el detrimento patrimonial; la corrupción no es solo económica, también es política cuando los servidores públicos realizan pactos o actividades ilegales a cambio de resultados operativos y/o electorales.

En semanas anteriores escribí los escándalos de la policía, el ejercito y la fiscalía, en esta oportunidad quiero llamar la atención de los constantes baños de escándalos que parecemos olvidar a la hora de defender políticos corruptos que premiamos con su reelección o en quien ellos digan a costa de la demagogia, agnotología y compra de conciencias débiles y sin amor de patria.

La lista de escándalos sería interminable, vale la pena en un país amnésico y dopado por gobiernos corruptos durante más de 50 años recordar algunos de ellos, como son los escándalos de corrupción de la DIAN, escándalo en Triple A y Operación Acordeó, escándalo en Colpensiones, los de Llanopetrol, Corpourabá, Coljuegos, la secretaría de Movilidad de Medellín, en la CAS, el Hospital Universitario del Valle, Reficar, en los Juegos Nacionales, los de las libranzas en Colombia, de la salud, Interbolsa, en la Dirección Nacional de Estupefaciente, Agro Ingreso Segurolas chuzadas, La Yidis política, los falsos positivos, La DMGpolítica, Escándalo de Commsa, parapolíticaDragacol, foncolpuertos, Chambacú.

Todos son casos de corrupción que involucran a políticos, empresas y empresarios privados causantes de enorme detrimento, crisis y desfalcos como el Desfalco a Colpensiones, el Desfalco a Ecopetrol. Caso Manantial de Amor, caso Villarraga, Casos Andrómeda y Andrés Sepúlveda y como olvidar la crisis que generó las pirámides en Colombia.

Ex alcaldes, alcaldes locales ministros,  secretarios, altos mandos, senadores, representantes, ediles, diputados, asesores, embajadores, pilotos, abogados y hasta expresidentes y sus familias son hoy una gran vergüenza de lo que verdaderamente debe ser la Administración de lo Público.

Como si fuera poco el sistema electoral no es la excepción; quien debe garantizar la voluntad del pueblo goza de enorme desprestigio y desconfianza, recordemos los escándalos de las elecciones legislativas de 2018, elecciones presidenciales, aportes indebidos, violación de topes, compra de votos, fraudes electorales.

Despertemos colombianos; si así llegan al poder, debemos esperar lo peor. Como si fuera poco una justicia corrupta o incapaz permite que se vencen los términos y no se condena a nadie mientras todo sigue normal como si nada, y normal son más escándalos como Caso Sandra Bonilla, Caso Odebrecht, caso Hyundai, el Cartel de los Alimentos en las Fuerzas Militares, Proceso 8000, desfalcos a Cajanal, capturas, suspensión y destitucion de Alcaldes y Gobernadores, nulidades electorales, anulación de las nulidades y nuevamente nulidades porque nos deben tener ocupados en algo.

Las regiones hoy se unen no en las buenas acciones sino las mafias y demoniacos gobernantes elegidos por nosotros mismos para conformar los respectivos carruseles como ya tenemos conocimiento de varios de ellos; el carrusel de las Cirugías Plásticas, Carrusel de la educación en Córdoba, Carrusel de pensiones del Consejo Superior de la Judicaturaen fin; Carruseles de la Contratación.

¡Reaccionemos!, es la forma como nos han gobernado, manipulado y engañado por décadas, nuestros políticos corruptos hoy tienen un cartel por cada necesidad de los colombianos, y peor aún, se crean nuevas necesidades para tener mas maquillajes y desangrar al país.

Elegimos nuestra propia desgracia mientras nos distraen con cortinas de humo y nos ocupan discutiendo entre nosotros mismos, crean carteles como el del Sida, cartel de los Enfermos Mentales, Cartel de los Abuelos, de la Chatarrización, cartel de las Regalías, de la Hemofilia, del Síndrome de Down, Cartel de los Cuadernos y has el cartel del Cemento. 

Como no hablar de la muerte a líderes sociales, a campesinos y el desplazamiento que de nuevo regresó, la masacre de jóvenes en todo el país, esos son escándalos producto de un estado que se viene construyendo hace varias décadas por arquitectos del narcotráfico y la corrupción unidos; creando miedos de ser como un país vecino mientras vamos peor si no reaccionamos a tiempo.

En loa años 90 se hablaba de carteles de la mafia; el cartel de Medellín, el cartel de Cali y mas adelante se hablaba del cartel de la costa. Estas mafias no han desaparecido, al contrario; entendieron que camuflarse entre cínicos políticos y sociopatas ambiciosos podían tener el control del país, la justicia, las tierras y la Contratación. Hoy corruptos narcotraficantes y políticos son uno mismo, claro está; con muy pocas excepciones.

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