Columnista

«Mueren, luego existen”

Por: Mayorly Luna Benedetti

Comunicadora social y periodista. Gestora empresarial 

Es lamentable la tragedia ocurrida en Tasajera corregimiento de Pueblo viejo – Magdalena, donde infortunadamente resultaron muertas 11 personas y aproximadamente más de 45 heridos con graves quemaduras, debido a la explosión del camión cisterna.

Son certeras las letras escritas por Alberto Salcedo Ramos en su crónica “la masacre del Salado” en la que dice lo siguiente: “Los habitantes de estos sitios pobres y apartados solo son visibles cuando padecen una tragedia. Mueren, luego existen”. Esa frase ilustrará por siempre, cuando sigan ocurriendo este tipo de accidentes en lugares del olvido colombiano.

Por tal razón realizo las siguientes reflexiones:

Al gobierno:

Instruyámonos, hagamos pedagogía: Tasajera es un corregimiento de Pueblo viejo – Magdalena, que se encuentra entre Barranquilla y Santa Marta, lo rodea Ciénaga Grande y el Mar Caribe. La mayoría de sus habitantes se dedican a la pesca, pero debido a la contaminación ambiental deben buscar otra forma de subsistir. Carecen de servicios públicos (agua potable, luz), se les viola su derecho a una vida digna, a la educación, a la salud. Tasajera se encuentra en miseria, y se puede observar con la gran población de adolescentes embarazadas y niños con casos de desnutrición. Hay desolación, abandono y pobreza. Parece que aquí no se hace política, en el buen sentido de la palabra “Servir a los demás”.

Señores, de condolencia no solo vive el pueblo. Hoy ellos son “protagonistas” por un triste hecho que enluta al país y que ha conllevado a múltiples versiones, reflexiones y comentarios. Alguien que por favor diga hacen faltan más tragedias, para visibilizar las problemática que tiene este y muchos corregimientos en Colombia. De verdad ya mañana se olvidará este episodio, así de inhumanos son, después de contemplar la situación actual de estas personas en Tasajera.

La Policía:

A ciencia cierta siempre son los malos de la “película”, pero cabe resaltar que los uniformados que estaban asistiendo el accidente no son culpables de lo ocurrido. Realizaron el debido proceso, según las versiones dadas.

Esto no se trata de entre ver o buscar culpables, empero, lamentablemente debo mencionar que la policía siempre será juzgada aunque hagan las cosas de forma correcta. La intolerancia siempre reina.

Los Habitantes:

No es válido justificar un hurto, por miseria, pobreza o falta de educación, el acto de hurtar es ilegal y antijurídico. Es una conducta execrable que merece un juicio de reproche. La precariedad de nuestro pensamiento de que si algunos roban, nosotros también, es un error que muchas veces nos cuesta la vida.

Somos conscientes:

El morbo cada día sigue alimentando la cotidianidad, esa adicción enfermiza por los actos violentos o desnudos que evidencian la falta de solidaridad de algunas personas. Cada vez es notable de que estamos hechos, juzguen ustedes mismos. Solo queda desear que ojalá la integridad, la honestidad y el respeto, algún día vuelvan a estar de moda.

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