Columnista

“Refua shelema” por la justicia y el gobierno

Por: Óscar Borja

Abogado, especialista en Derecho Constitucional, columnista 


L
a justicia colombiana está enferma y agoniza, y no por causa del COVID; la corrupción, el vencimiento de términos y la política la debilitaron desde hace varios años, hasta el punto de perder la credibilidad que construyeron las anteriores Altas Cortes.

No queda nada, magistrados impolutos retirados por el corto periodo constitucional de tan solo ocho años dieron paso a nuevos personajes con ambiciones desmedidas, mercaderes de fallos y de soluciones absolutorias; quien decide entregar su vida y años de servicio a la impartición de justicia, no puede ocultar un lado oscuro, pues no se puede servir a Dios y al diablo al mismo tiempo. No son chismes ni especulaciones de quien escribe, la justicia esta podrida, basta con escuchar o leer las declaraciones del fiscal anticorrupción Gustavo Moreno, sorprendido en flagrancia, extraditado y hoy preso en una cárcel de Estados Unidos; o revisar el caso de Carlos Matos, donde jueces vendieron decisiones judiciales al mejor postor, sin dejar de lado el documental publicado sobre los atropellos, abusos y acosos sexuales en la Corte Constitucional, que también hace parte de la contaminación y mal funcionamiento de tan importante rama del poder público.

El control realizado por la Corte Constitucional a los decretos del gobierno durante la época de pandemia demuestra que tenemos un gobierno ineptosin conocimiento de la Constitución, con asesores jurídicos de medio pelo, que no conocen ni el tramite, ni el procedimiento para decretar normas en favor de la democracia y el pueblo. Estamos frente a una Corte Constitucional guardiana de la Constitución saboteadora, politizada y opositora del gobierno.

No soy yo quien opine en favor o en contra, lo correcto es que usted, mi querido lector, haga la conclusión correcta convencido que no se equivoca, como eligiendo una respuesta selectiva.

En espera de lo peor, el decreto 806 de julio de 2020, Por el cual se adoptan medidas para implementar las tecnologías de la información y las comunicaciones en las actuaciones judiciales, agilizar los procesos judiciales y flexibilizar la atención a los usuarios del servicio de justicia, en el marco del Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica”, se encuentra en revisión, y en las próximas horas o días, conoceremos la decisión de la Corte Constitucional sobre su viabilidad, y sabremos si es declarado constitucional o no; de ser declarado inconstitucional, en el control realizado, nos enfrentaríamos a una nueva etapa de parálisis judicial y el gobierno de Ivan Duque Márquez, recibirá otro duro golpe de la Corte Constitucional. ¿Cuánto más vamos a soportar?

La justicia está enferma, agoniza de corrupción, politización, ambición, lejos de los objetivos por la que fue creada como pilar de la democracia y del estado social de derecho. No tiene cura a mediano plazo, los judíos tienen por costumbre Refua shelema”, que consiste en un rezo al gran Arquitecto del universo, rogándole por la pronta y total recuperación de una o varias personas enfermas. Justamente la traducción del término hebreo Refuá Shlemá al español es “Curación Pronta y Completa”.

Sin justicia la democracia es débil, el futuro es incierto, un gobierno cuyos decretos son declarados inconstitucionales, no es el que nos sacará de la pobreza, no garantizará a los administrados la igualdad, la prosperidad y el bienestar. Si usted amigo lector es de izquierda o de derecha, o la política no le importa, no cambie, continúe pensando igual, pero inicie a orar por la sanación de nuestra justicia y de nuestros líderes; porque un gobierno enfermo y corrupto, y una justicia en iguales condiciones será la destrucción de Colombia.Refua shelema” por la justicia y el gobierno, es lo mejor que podemos hacer.      

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