Cartagena

Un plan maestro de movilidad de regalo de navidad para Cartagena, ¡por favor!

Por estos días en Cartagena mucho se habla de las prioridades y proyectos para el nuevo mandato de la ciudad. La movilidad, sin duda alguna, es y seguirá siendo un tema álgido de pronta solución. Recientemente, en un Taller Construyendo Paísrealizado en Mompox, se aseguró que el Gobierno Nacional está haciendo todos los esfuerzos para que sea posible continuar la vía Perimetral, y no solo terminar los 11,4 kilómetros que nos quedaron debiendo después de 13 años de espera, sería el mejor regalo de navidad para la Heroica sino también un plan prioritario de movilidad con las cuentas claras y el chocolate bien espeso.

 

Sí, en Cartagena, históricamente hemos sufrido del flagelo de una movilidad con grandes debilidades y nuestra generación ha crecido con los mismos puentes de hierro oxidado y el crecimiento exhorbitante de motos por doquier. Sin embargo, el tema es más complejo. Según los académicos, el gran problema de la movilidad en este Distrito es la falta de articulación multimodal, es decir, además de la ausencia de los modos activos para movernos como la bicicleta y el transporte acuático, la falta de convergencia entre ellos y los avances lentos del Sistema de Transporte Masivo nos tienen en este caos.

 

Pero muchos se preguntarán ¿cómo caminar y andar en Bicicleta en una ciudad como Cartagena con la humedad y los niveles de altas temperaturas a los que llegamos? o también otro de los grandes interrogantes es ¿cómo centrarnos en el propósito de la movilidad a nivel mundial sobre la disminución del uso de automóviles ante el desorden vial, la inseguridad y las pocas opciones de uso de Transcaribe por los largos intervalos de espera? Y la respuesta aunque aún más compleja de poner en marcha pero no imposible de lograr, se trata nada más y nada menos, otra vez, que de voluntad política.


En 2015, se inaugur
ó el último Plan de Mejoramiento Integral de la Movilidad y Tránsito que tuvo Cartagena. Dicho plan tenía como objetivo fortalecer el DATT y adoptar nuevas medidas en cuanto al aumento de vehículos que transitan por la ciudad y la puesta en marcha de Transcaribe. Hoy el panorama aunque cambiante en cuanto al parque automotor que sigue creciendo de 60.582 en 2011, 106.605 en 2015 y a 118.562 en 2018, y Transcaribe ya esté en función, las falencias siguen siendo prácticamente las mismas.

 

6 de cada 10 vehículos en Cartagena son motos. Y aunque según el último informe de Cartagena Cómo Vamos, la accidentalidad disminuyó, el 58% de los atropellos tienen involucradas otra vez a las motos. Todo ello reducido a una falta de regulación actualizada en cuanto a este vehículo de transporte y lo que alrededor de él sucede en  términos sociales, económicos y hasta políticos.

 

Los 3.5 Kms de la Vía Perimetral, la Avenida del lago y el Corredor de Carga, sin duda fueron obras importantes, a pesar de los micos y meollos en el asunto que tuvieron, como la promesa de una obra de 15,2 kilómetros, que conectaría la vía La Cordialidad, a la altura del barrio El Pozón, con la Vía del Mar, en inmediaciones de La Bocana donde solo fueron entregados unos cuantos como pañito de agua tibia ante la realización de los Juegos Centroamericanos. ¿Pero hace cuánto no se invierte en la malla vial? Y no solo eso, y quizá aún más importante, ¿hace cuánto no pensamos en la continuidad y descongestión vial? Porque de qué sirve el aumento de vías que incentiven la compra de vehículos individuales que terminarán en los mismos cuello de botella de siempre como el del sector de La Plazuela. Estas nuevas vías deben incluir el fomento a la movilidad activa y al transporte público masivo.


Debemos propender por crear una
infraestructura urbana y pública necesaria para que valerse de formas de transporte alternativas sea agradable y sostenible: caminar, usar la bicicleta, montar en buses articulados o, para las ciudades que los tienen, en el metro y de forma inclusiva para con las personas de movilidad reducida. Pero, ¡qué va! Si en Cartagena primero debemos solucionar problemas administrativos como el vencimiento de la concesión deservicio de grúas y de parqueaderos del DATT o en sembrar arboles para dar sombra. Un dato importante: Cartagena es una de las ciudades de la costa Caribe con menor proporción de árboles por habitante: 0,06 según el Establecimiento Público Ambiental (EPA) y por el contrario la hemos pavimentado completamente y hacinado con nuevos proyectos inmobiliarios sin respetar la proporción de espacio público qué debería tener cada ciudadano. ¿Hasta cuándo?

 

Necesitamos una nueva calzada para la Avenida Santander, la Quinta avenida de Manga y la tan anhelada chatarrización de buses. Nuevas zonas de parqueo y con una regulación de la tasa de cobro. Modernización de la señalización y semaforización actualizada, recaudo transparente de multas e impuesto vehicular, mantenimiento preventivo y continuo de vías e instalación del transporte multimodal. La ampliación de la Avenida Pedro Romero y una nueva vía en la calle 35 (intermedia entre Pedro Romero y Perimetral). Y por qué no hasta proyectos más ambiciosos como un teleférico para Nelson Mándela y barrios del Cerro de la Popa, un tren que conecte el Caribe colombiano o el esperado puente o túnel que conecte la Bahía con el sector de El Bosque. ¡Papá Noel llega por favor a Cartagena!

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